Probióticos de la Kombucha: La guía definitiva

Probioticos de la kombucha

Si estás aquí es porque has oído hablar de los probióticos de la kombucha, y quieres saber más al respecto, como cuales son esos probióticos y qué efecto pueden tener en tu cuerpo, los beneficios que traen y si su consumo puede traer algún riesgo.

Como sabrás, el cuerpo humano cuenta con una flora bacteriana que participa en la absorción de nutrientes y la defensa ante agentes patógenos. El consumo de kombucha permite mantener esta flora en mejores condiciones, lo que te llevará a tener un sistema digestivo más saludable.

También permite fortalecer el sistema inmune, por lo que el consumo de kombucha en la dosis apropiada puede llevarte a una vida saludable y recordemos que uno de los tesoros más grandes que se pueden tener en la vida es la buena salud.

¿Cuáles son los probióticos de la kombucha?

Por definición general, los probióticos son los microorganismos que, en cierta medida, pueden contribuir positivamente a la salud. El mecanismo en que los probióticos mejoran las condiciones de salud de las personas es previniendo el crecimiento de agentes patógenos compitiendo con ellos por los sitios de enlace entre el huésped y nutrientes necesarios para el crecimiento y proliferación.

Bajo estas premisas, algunos de los probióticos encontrados en la kombucha son los siguientes:

  • Saccharomyces boulardii: es un tipo de levadura que en algunas pruebas ha demostrado buenos resultados contra bacterias como Clostridium difficile, comúnmente involucradas en algún tipo de diarrea, como por el uso de antibióticos. [1]
  • Komagataeibacter xylinus: es un miembro de las bacterias del ácido acético que produce celulosa al absorber glucosa y fructosa, por lo que potencialmente puede prevenir el aumento de peso.[2]
  • Lactobacillus ssp. Es un grupo de bacterias comúnmente encontradas en lácteos como yogur y kéfir, que ha demostrado mejorar la inflamación inducida por la bacteria Helicobacter pylori (asociada a varias enfermedades gastrointestinales). [3]
  • Saccharomyces cerevisiae: es una de las levaduras presentes en el Scoby de la kombucha, que tenido buenos resultados en la lucha contra la Candida albicans, una de los responsables mas comunes de las infecciones por levadura como la candidiasis [4]

Y bueno, la lista podría seguir ya que el kombucha cuenta con un porcentaje alto de bacterias del ácido acético y láctico, siendo estas últimas, consideradas en su mayoría como probióticos en general, ya que son capaces de resistir las condiciones que rodean a nuestros intestinos. [5]

El S.C.O.B.Y utilizado en la kombucha contiene estos probióticos y posiblemente otros, dado que varía su composición según condiciones climáticas de cultivo. Su consumo es seguro y ayuda a la flora bacteriana.

¿Cuál es la cantidad de probióticos que se ingieren?

En un vaso de kombucha, es decir, 250 ml, la cantidad de probióticos ingeridos es enorme, basta con decir que una sola gota ya contiene miles o incluso millones de estos microrganismos.

Para poner en contexto, un buen suplemento probiótico tiene alrededor de 10 billones de CFU (del inglés, Colony forming Unit) por cada comprimido. Ahora, uno de los requisitos para que la kombucha fuera considerado como una comida probiótica, es que debía tener al menos 1 millón de CFU por ml. 5

Como cada cultivo es diferente, y las condiciones de fermentación y sustratos también son diferentes por cada kombucha, tener un numero exacto de probióticos que se consumen es extremadamente difícil, por eso, te dejamos los valores referenciales anteriores

¿Cuáles son los beneficios de los probióticos de la Kombucha?

Solo respecto a los probióticos, el mayor de los beneficios es la prevención y mantención del equilibrio en la flora bacteria, con el fin de no generar desbalances que provoquen o incentiven la aparición de agentes patógenos oportunistas.

Una microbiota intestinal sana favorece el sistema inmune y la mejor absorción de nutrientes, por lo que los beneficios no son solo exclusivos de los intestinos, sino que es un aporte a nivel general en nuestro organismo, razón por la cual, existen muchos testimonios de personas que aseguran que beber la kombucha les hace sentir mejor.

Ahora bien, los beneficios de la kombucha van mucho más allá de la capacidad de los probióticos en si, y es que la kombucha contiene una gran cantidad de metabolitos que ayudan al organismo en otras funciones más allá de la microbiota, como por ejemplo, los polifenoles que ayudan en la actividad antioxidante.

Realmente, los beneficios de la kombucha es un tema que debe ser tratado de manera particular, en un articulo dedicado, ya que si bien se le atribuyen una gran cantidad de beneficios con la prevención y tratamiento de enfermedades que van desde diarreas hasta cáncer, existe una carencia de estudios científicos en humanos en los últimos 20 años.

Bebidas con probióticos similares

Por supuesto, aunque hemos hablado de la maravilla que resulta ser la kombucha, no cometeremos la falta no presentarte otras alternativas que entran en lo que respecta a otro tipo de bebidas o alimentos con probióticos. A continuación pasamos a presentarte esta pequeña lista:

Yogur: Es quizá la opción más obvia en la que se puede pensar, aunque al mismo tiempo puede que no se te haya pasado por la cabeza que estaría en listada, después de todo hablamos de un alimento que es bastante popular, pero quizá no se te haya ocurrido el hecho de que es un probiótico.

Es un producto lácteo, generalmente a partir de la leche de vaca, aunque también existe el yogurt hecho a partir de leche cabra o de oveja. Si quieres aprovechar al máximo sus microorganismos, busca un yogurt que no haya sido pasteurizado.

Kéfir: También es un producto lácteo, de hecho, es bastante cercano al famoso yogur, sólo que con más bacterias y menos lactosa. Debes saber que su sabor es más acido. Hay versiones del Kéfir que se hacen sin leche, a partir de frutas, hierbas o especias.

Jun: Es el hermano de la kombucha, ya que generalmente se utiliza el mismo SCOBY que la kombucha, pero entrenado para fermentar con un sustrato de té verde con miel.

Kvas: Una bebida que se fabrica usando pan de centeno, agua y azúcar. Esa viene siendo su composición básica, aunque algunos deciden añadirle frutas.

¿Pueden los probióticos de la kombucha afectarme negativamente?

Los probióticos como tal no van a afectar negativamente tu salud, ya que sería una hipótesis contraria a la definición de probióticos, que como te hemos dicho, son bacterias buenas que ayudan a nuestro organismo.

Ahora bien, si las bacterias en la kombucha puedan afectarte es un asunto totalmente diferente. Existen casos de kombucha que han sido controversiales, ya que se le ha atribuido como el punto inicial del desarrollo de una enfermedad.

El problema es que en aquellos casos no ha sido posible aislar a la kombucha como la variable principal detonante de la enfermedad, y llegamos a un punto similar al tema de los beneficios, y es que no existen estudios científicos en personas que realmente prueben que la kombucha puede ser mala para el organismo.

Dicho esto, es evidente que cuando es preparado de forma casera, tomando en cuenta que no ha pasado por las rigurosas normas de seguridad y podría haber sido contaminado por otro tipo de bacteria no deseada, como sucede con la mayonesa casera, por lo que no es recomendado a personas cuyo sistema inmune sea débil ni tampoco para mujeres embarazadas.

También la kombucha al ser una bebida ácida tiene la habilidad para corroer materiales como el metal o la cerámica, siendo posible que microcomponentes de estos materiales se filtren en el líquido, que al momento de ser ingerido si puede generar problemas de intoxicación. Por esto se debe usar un recipiente de vidrio.

Esta es la información que tenemos para ti sobre los probióticos de la kombucha. Quedas cordialmente invitado a seguir informándote sobre el increíble mundo de los productos fermentados.


[1] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2868213/

[2] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6488717/

[3] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6352136/

[4] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5354225/

[5] https://www.rombio.eu/vol23nr3/5.pdf

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